sábado, 18 de junio de 2016

Si me pudieras amar.

Fuiste, eres y seras el único hombre al que ame...
Pero hoy, tu mirada cambio...
Ya  no me vez de la misma manera...

Si me lo preguntas jamas imagine que eso sucedería...
soñé e imagine tantas cosas a tu lado, que hasta cierto punto me aleje de la realidad...

Sí, quizá eso fue, fui creando un mundo...
mi mundo, nuestro mundo....
En el que jamas se terminaría nuestro amor...
Si, jamas....
Jamas se terminaría...

Sí,  jamas se termino...

No, no al menos en mi...
No, en mi corazón...

Pero hoy a pesar  de que te amo ....
al grado de que hasta me he olvidado de mi...

Por que mi mundo eras tu...

Tu silencio....
Tu mirada ...
Tu indiferencia...
Tu distanciamiento...

fue suficiente...

Basto con verte y darme cuenta que aquel amor que alguna vez surgió en tu corazón....

Hoy se desvaneció y... 

Sí...

Porque aquel...

Corazón que latía con tal intensidad...Hoy ya no late por mi. 
Al fijar mi mirada en la tuya...Hoy tu ojos me evitan.
Al tocar tu mano...Hoy tu mano  ya no sujeta la mía con la misma calidez.
Al abrazarte...Hoy tus brazos me rechazan.
Al acariciarte...Hoy tu cuerpo ya no responde.
Al besarte...Hoy mis besos son indiferentes a tus labios y ellos ya no responden a los míos.

Hoy todo sentimiento por mi, que alguna vez habito en tu corazón...Murió...

Y hoy ya no tiene ningún sentimiento por mi....

Hoy debo aceptar que ya no me pertenece....

Si tan sólo me pudieras volver amar.


Dedicado al hombre que: 
Siempre  amare...

F. M.






lunes, 13 de junio de 2016

El día que te conocí.

El día que te conocí parecía un día como cual quier otro, aun recuerdo el sonido de las gotas de lluvia caer en el techo del autobús, en el cual me encontraba sentada en el  tercer asiento detrás del conductor.

Aquel día al bajar del autobús, tropecé con aquel desconocido pero atractivo muchacho de una hermosa sonrisa y mirada tierna, en ese momento fue como si se hubiese paralizado el mundo entero, cuando nuestras miradas se cruzaron. 

Aun siento los precipitados goterones de lluvia en mi  rostro caer que me hicieron reaccionar de aquel hermoso instante, y nos hicieron refugiarnos de la lluvia.

En ese momento extendiste tu mano, mencionaste tu nombre, mi mano tome tu cálida mano. Invadiéndonos el silencio, de pronto se de tuvo la lluvia, y dirijamos nuestros pasos hacia diferentes caminos.

Pero con el transcurrir del tiempo nuestros caminos y vidas se encontraron nuevamente.
Sí, aquel día lluvioso cambio mi vida, así como la misma intensidad en que caía la lluvia. 

Intensidad con la que cada día crece el amor que siento por ti.


Dedicado a:

Al único hombre del cual me enamore.

¡F!.